Tras la definitiva clasificación del Atleti para la final de copa y las polémicas declaraciones de Cerezo diciendo que el Madrid tiene ganados los seis puntos que juega contra el Atleti, me ha sido imposible no recordar la final de copa de 1992 contra el Madrid en el Bernabéu (¿alguien da mas?). Esa temporada, la 1991-92, ganamos al Madrid en el Calderón por 2 a 0 y perdimos en el Bernabéu a falta de cuatro jornadas para acabar la liga y a sólo un punto del Real Madrid. Ese año el Barça ganó la liga en la última jornada tras perder los merengues en Tenerife y al año siguiente volvería pasar lo mismo. La final se jugaba con el Madrid enrabietado por perder todos los títulos a los que optaba (ese año le tocó perder en la UEFA contra el Torino). Sólo le quedaba la copa del rey para enmendar un año en “blanco”. Por nuestra parte también era el único título que podíamos ganar después del robo que nos hicieron en el Bernabéu al no pitar un penalty de Sanchís a Sabas y con un gol de Luis Enrique (tu padre es Amunike) en fuera de juego. Nos habríamos puesto por delante del Madrid y nos habríamos jugado la liga con el Barça. En la Recopa ganamos por 3-0 al Manchester United en el Calderón y logramos un empate a uno en Old trafford, para luego perder en cuartos con el Brujas.
El partido tuvo lugar el 27 de junio de 1992 y las alineaciones de ambos equipos eran:
Por el Atlético de Madrid: Abel, Tomás, López, Donato, Solozábal,Soler, Vizcaíno, Schuster, Futre, Manolo y Moya. Por el Real Madrid: Buyo, Chendo, Sanchís, Tendillo, Villaroya, Michel, Hierro, Milla, Hagi, Luis Enrique y Butragueño.
Recuerdo el momento de entrar al campo y de situarnos detrás de la portería. El grado de excitación era total. La mitad del campo estaba lleno de madridistas y la otra mitad era para nosotros. Cada zona del campo mostraba sus colores a la otra y nos dedicábamos cánticos los unos a los otros (Manolo pichichi, Hierro subnormal). Todo empezó bien, el Atleti dominaba y a los siete minutos una falta lanzada magistralmente por Schuster nos dio el primer gol… un golazo. El Atleti siguió dominando, pero el resultado era muy corto y con el Madrid no te puedes dormir en los laureles, teníamos que conseguir alguno más. A la media hora en un pase en profundidad, un poco escorado a la izquierda , se escapa Futre y de un zurdazo se la cuela a Buyo por la escuadra. Impresionante. No sólo dominábamos, íbamos ganando. Todos nos abrazábamos locos de contentos con gente que no conocíamos de nada. Es lo que tiene el fútbol. Recuerdo un chaval que nos intentaba convencer de que no estaba ganado todavía y menos contra el Madrid. Un arreón de los suyos podría tener consecuencias graves para nuestro equipo. El Atleti seguía dominando y las ocasiones llegaban, pero no se materializaban. El tiempo avanzaba y todo estaba a nuestro favor, el juego y el resultado, sólo un desastre podría dar al traste con la victoria. Cuando faltaban veinte minutos para acabar el partido nos pitan un penalty en contra. Hasta ese momento nuestra mitad del campo era la única que animaba y mostraba sus colores. Al pitar el penalty la mitad madridista estalló de júbilo y nos enseñaron todas sus banderas. Lo que más temíamos era que el Madrid entrase en el partido y nos diese problemas en los últimos minutos, y nuestros temores se habían convertido en realidad. Entre nosotros reinaba el silencio esperando que Michel lo fallase. Coloca el balón en el punto de penalty, se coloca el pantalón y la camiseta, se atusa el pelo,coge carrerilla, dispara y …. ¡Abel se lo para!. Todas las banderas del Madrid cayeron para no volver a levantarse y las nuestra se alzaron. Estábamos locos de alegría. Hasta el chaval que nos pedía calma estallaba en un ¡ahora sí! ¡ahora sí! ¡hemos ganado!. Y así fue. Ganamos al Madrid en su casa poniéndole la puntilla a una temporada terrible para ellos. Sin duda creo que para mí es el título que mejor me ha sabido, más que el doblete. Espero que podamos vivir algo por el estilo contra el Sevilla. Yo de momento, ganemos o perdamos, la voy a disfrutar a tope. Una final. Por fin.
¡Qué recuerdo, oiga!
Yo era un chaval y no pude ir al Cuernabéu pero lo disfruté por la tele. ¡Qué dos golazos!
En fin, esperemos que se repita el triunfo este año y ganemos un título que se ha hecho esperar demasiado tiempo.