Fuimos al campo a pesar de que no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. Esta temporada en Atleti nos está deleitando con una de cal y otra de arena, cuando no, dos de arena. Me sorprendió la cantidad de aficionados del Racing que se habían desplazado para el partido un día de diario. Tiene mérito. La copa es la esperanza de los desposeidos, de los humildes, de los que no pueden alzarse con títulos mayores y ven en esta competición el camino más corto para la gloria. Nosotros estamos en esa situación, aunque no por desposeidos o humildes, sino por la mala gestión de un club grande venido a menos. Teníamos una oportunidad de llegar a una final tras tantos años de sequía, de quitarnos ese mal sabor de boca de temporada tras temporada, de volver a sentir ese sudor frío cuando te lo juegas todo a un partido, cuando el paso de la gloria al fracaso se decide en 90 minutos. Siendo sincero, me daba miedo cagarla contra el Racing y quedarnos apeados a un solo paso de la final. No sabía la cara que iba a mostrar el equipo, si jugarían bien o harían el más espantoso ridículo. Mi mayor miedo era un resultado corto y que el Racing marcase, de forma que el resultado fuese de doble filo, y tener que resolver en Santander. Soy de los que creo que la copa puede resultar una distracción para el equipo, o peor, un espejismo. Pero a nadie le amarga un dulce, y es posible que pueda resultar como una especie de revulsivo para la liga y todo empiece a ir mejor. No se me quita de la cabeza el descenso y recordar que nuestra posición entonces no era mucho mejor que ahora y que llegamos a la final de la copa. Me acojonaré si ganamos al Madrid en el Bernabéu.
Me gustó el equipo. Jugaron sin florituras, pasándose el balón sin cometer los errores de otros partidos, muy juntos, apoyándose, concentrados. Les metimos cuatro y pudieron ser más, a pesar del penalty que no era. Ni en mis mejores sueños. Estamos en la final … que sí joder. Ni el Atleti puede perder esta ventaja. No sé si la ganaremos, pero lo que sí sé es que la voy a disfrutar, sin quitarle el ojo a la liga que es lo que más nos interesa.
Ya solo queda que pongan esas ganas en la liga. Si jugasen así, con esa intensidad todos los partidos, no estaríamos donde estamos. Creo que es demencial el hecho de ir a ver a tu equipo y no saber con lo que te vas a encontrar. Puede que a algunos les guste el hecho de que el Atleti sea un equipo irregular, pero es contra lo que hay que luchar. Ese determinismo histórico de que el Atleti es el equipo sorpresa, el que nunca sabes que cara va a dar, el que puede hacer lo mejor y lo peor, es nuestra losa, nuestro lastre.
Sería una hecatombe caer eliminado en Santander. un abrazo.